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Síntomas que podrían advertir problemas a la vesícula


Síntomas que podrían advertir problemas a la vesícula


Aunque hay síntomas que pueden ser parecidos a los de otras enfermedades, en caso de presentarse al mismo tiempo, es necesario consultar con el especialista para descartar complicaciones mayores en la vesícula.

La vesícula biliar es una pequeña bolsa que se encuentra debajo del hígado. Esta almacena la bilis, que es producida por el hígado, y que tiene como función ayudar al cuerpo a digerir los alimentos. “Las enfermedades asociadas con su funcionamiento suelen producirse cuando algo obstruye el paso de la bilis por los conductos. Casi siempre se debe a la presencia de cálculos biliares”, explica el Dr. Alberto Pérez, cirujano de Clínica de INDISA.

Uno de los síntomas habituales de los cálculos en la vesícula biliar es una sensación de dolor que comienza en la parte superior derecha del estómago, justo debajo de las costillas. Este tiende a avanzar hacia el centro y la parte posterior del vientre y, algunas veces, hasta la espalda superior. Por lo general dura 15 minutos, aunque a veces se extiende por horas o aparece durante el periodo de sueño.

“También es importante advertir problemas en la digestión. Como la vesícula juega un rol importante en el proceso digestivo, suelen provocar continuos episodios de indigestión y gases”, enfatiza Pérez. Estos síntomas suelen presentarse después de las comidas, provocando hinchazón y flatulencias.

Náuseas y vómitos repentinos también pueden dar cuenta de una dificultad de la vesícula biliar para utilizar sus jugos en el proceso de digestión de las grasas y en ocasiones suelen venir acompañados con mareos y fiebre. “Por otra parte, la acumulación de la bilis en la vesícula puede causar dificultades hepáticas y digestivas que, con los días, hará que la piel y la esclerótica de los ojos adquieran una tonalidad amarilla”, enfatiza el Dr. Pérez.

Asimismo, es primordial revisar las heces de tener alguna sospecha, ya que los cálculos biliares se forman por una mezcla de bilis, colesterol y bilirrubina que, al endurecerse, dificulta la digestión y aumenta el dolor. Dado que pueden crecer, los conductos se bloquean y pueden ocasionar alteraciones en las heces como una coloración pálida o color arcilla.

La vesícula biliar no es un órgano imprescindible para la vida. La bilis tiene otras vías para llegar al intestino delgado, por ende, si llegara a causar problemas, se podría extirpar. “Es un procedimiento común, de bajo riesgo y rápido”, agrega el cirujano de Clínica de INDISA.