Mujer

Se presenta habitualmente entre los 20 y 50 años, de preferencia 10 veces más en mujeres que en hombres, y sus principales síntomas son dolor generalizado y falta de energía.


La fibromialgia es una enfermedad reumatológica que se caracteriza por el dolor crónico generalizado durante más de tres meses. El manual CIE-10 la clasifica “como una patología de reumatismo no articular” y es reconocida por todas las organizaciones médicas internacionales y por la OMS desde 1992.

Para la Dra. Iris Guerra, reumatóloga adulto de Clínica INDISA, su origen radica en “la hiperactividad del sistema simpático por distintas causas, siendo las más frecuentes el estrés y la depresión”. Según la Corporación de Fibromialgia de Chile, los dolores musculares y la fatiga se focalizan en cuello, hombros, espalda, caderas, brazos y piernas.

En cuanto a su diagnóstico, la misma instancia afirma que “se realiza después de un tiempo en que se evalúa y descarta la presencia de otras enfermedades cuyos síntomas pueden parecerse”, citando artritis y lupus como las más comunes.

Sus síntomas

Al ya mencionado dolor generalizado (conocido como mialgia) y sensación de falta de energía, también se agregan:
• Rigidez: entumecimiento, calambres en las extremidades inferiores, hinchazón, contracturas musculares, temblor o sensación de bloqueo.
• Trastornos en el sueño: problemas para conciliarlo, despertar repetidamente en la noche o que el descanso no sea tal.
• Deterioro cognitivo: puede dificultar que el paciente procese información, la memorización o expresarse verbalmente en forma adecuada.

Formas de tratamiento

La Dra. Guerra sostiene que “lo ideal es un abordaje terapéutico multidisciplinario entre actividad física, fármacos y terapia psicológica. En cuanto a dietas, estas no tienen un papel importante conocido”. El paciente puede seguir tratamiento con:
• Analgésicos o antiinflamatorios clásicos.
• Antidepresivos o anticonvulsionantes (medicamentos moduladores del dolor).
• Ejercicio físico aeróbico gradual y constante.
• Terapias psicológicas con técnicas de meditación e hipnosis.

Pronóstico

Considerando que se trata de una enfermedad crónica, esta se mantendrá a lo largo de la vida del paciente y su evolución, en cuanto a síntomas, podrá mejorar o empeorar de acuerdo a cada caso durante el tratamiento.

Al respecto, la especialista de Clínica INDISA señala que los niveles de adherencia son variables. “En general, cuando el paciente se siente bien, está curado de ese episodio y no necesita más medicación hasta el próximo evento; generalmente, se dejan los tratamientos cuando la persona está en buenas condiciones y los mantiene cuando se siente mal. Lo dificultoso, en realidad, es que acepten la enfermedad y comiencen a tratarla”.

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